Sobre este recinto
El Hammerstein Ballroom es un histórico centro de eventos integrado en el Manhattan Center, en Midtown Manhattan. Concebido originalmente como teatro de ópera, actualmente combina una elaborada arquitectura teatral con instalaciones modernas para la producción de eventos. Su elevado techo, los detalles decorativos pintados, los balcones y los clásicos palcos de ópera le confieren una personalidad inconfundible. El aforo varía según la configuración y puede alcanzar aproximadamente 3.500 asistentes en grandes montajes para conciertos.
El interior puede adaptarse a conciertos, espectáculos, ceremonias de premios y otros tipos de eventos. La amplia planta principal, los balcones y los palcos ofrecen distintas perspectivas del escenario, mientras que los sistemas profesionales de sonido e iluminación integrados permiten realizar producciones de gran formato. La decoración histórica conservada sigue siendo uno de los rasgos más destacados del recinto y crea una atmósfera muy diferente a la de los espacios multiusos contemporáneos.
El recinto está situado en 311 W 34th St, New York, Estados Unidos, entre 8th Avenue y 9th Avenue. La entrada principal tiene acceso directo desde West 34th Street, mientras que las salidas de la estación 34 St–Penn Station próximas a 8th Avenue se encuentran a pocos minutos a pie. El recinto no dispone de aparcamiento propio, aunque hay garajes públicos en las inmediaciones. Para obtener una visión más amplia de las opciones de transporte por New York, consulta la información sobre la ciudad que aparece a continuación.
Sobre la ciudad
Nueva York, la ciudad que nunca baja el ritmo, es un escenario global para el deporte, los conciertos y los espectáculos de todo tipo. Desde recintos icónicos como el Madison Square Garden hasta grandes estadios y espacios modernos repartidos por varios distritos, los eventos se distribuyen por toda la ciudad, pero la sensación siempre es la misma: todo está cerca y siempre está pasando algo importante. El pulso de las calles, la diversidad del público y la energía de la vida nocturna convierten a Nueva York en una opción natural para un viaje inolvidable, ya sea que vengas por un gran duelo deportivo o por una noche de música de primer nivel.
Una de las mayores ventajas de la ciudad es su conectividad: MTA y el New York City Subway crean una red densa de líneas que te lleva rápido a los puntos clave, respaldada por una amplia red de autobuses y taxis fáciles de encontrar. Para llegar en tren, Penn Station y Moynihan Train Hall son especialmente convenientes, al igual que Grand Central Terminal, lo que facilita integrar un evento en tu plan de viaje. Si llegas en avión, la variedad de aeropuertos simplifica la logística: John F. Kennedy International Airport (JFK), LaGuardia Airport (LGA) y Newark Liberty International Airport (EWR) cubren distintas zonas del área metropolitana, con conexiones frecuentes y fáciles de seguir hacia Manhattan y Brooklyn. Para desplazamientos rápidos entre Manhattan y partes de Nueva Jersey, PATH también es una opción útil, ampliando aún más el alcance del alojamiento y la flexibilidad del transporte.
Ya que vienes por un evento, Nueva York también ofrece un gran “bonus” turístico. Recorre Times Square para sentir el latido de la ciudad, descansa en el verde de Central Park o disfruta de las vistas a lo largo de la pasarela elevada High Line. Para una postal clásica está el Brooklyn Bridge, y un paseo junto al Hudson o el East River es una forma perfecta de cerrar la noche antes o después del concierto. Esa combinación de entretenimiento de clase mundial, logística sencilla e iconos en cada esquina convierte un partido o un concierto en una experiencia completa de ciudad.